fbpx

Baño y aseo del bebé. Cura umbilical.

Ya sabéis que como enfermero de neonatología y quizás por “deformación profesional”, al observar frecuentemente afecciones de la piel y del ombligo de los bebés recién nacidos -normalmente por falta de higiene-, aconsejo el baño diario del bebé -salvo contraindicación médica- y la cura umbilical de los primeros días con antiséptico -preferiblemente clorhexidina al 4% -, aunque este hecho pueda retrasar levemente su caída.

La cura umbilical queda clara la razón.

El ombligo es una gelatina que contiene una vena y dos arterias. Es considerado una “vía central” de canalización endovenosa en los más pequeños, durante los primeros días.

Ante la opción -aunque sea mínima y remota- de que exista la posibilidad que se pueda infectar y pueda ocasionar una infección generalizada al bebé aunque se caiga antes,  frente a la opción de retrasar “algo” su caída, pero asegurarme de que no se va a infectar, elijo la segunda opción, sin dudarlo.

Existe controversia también acerca de la conveniencia de bañar o no al bebé mientras no haya caído el cordón umbilical. La evidencia señala actualmente que no hay problema en el baño con agua y jabón siempre que se seque posteriormente la zona para evitar proliferación bacteriana.

El cuidado más importante para el cordón umbilical es mantenerlo limpio y seco hasta que se desprenda y cicatrice.

Una vez desprendido el cordón se debe continuar con su higiene durante unos días más hasta que cicatrice.

Baño y aseo del bebé.

En cuanto al baño, no existe un consenso sobre cada cuánto hay que bañar a un recién nacido. Es igual de bueno  hacerlo a diario que cada dos días, incluso en algunos países lo hacen una vez por semana.

Lo importante es saber que el baño debe ser lo suficientemente regular para que el bebé mantenga una higiene adecuada.  Si es un momento agradable, lo habitual es hacerlo diariamente, mientras que si supone un estrés, se puede hacer cada más tiempo.

Si las condiciones higiénicas lo permiten-, es preferible retrasar el baño entre 12 y 24 horas, no solo para mantener la vérnix como protector natural -según la OMS- sino porque, además, favorece el piel con piel entre la madre y el bebé, desarrolla entre otros sentidos el del olfato del bebé y la regulación de sus constantes vitales, incluida la temperatura. Todos estos factores son favorecedores de la lactancia materna.

Según una investigación, cuyos resultados han sido publicados en el « Journal for Obstetrics, Gynecologic, and Neonatal Nursing», el Hospital Clinic Hillcrest de Cleveland (EE.UU.) ha descubierto que esperar a bañar a un recién nacido sano 12 o más horas después del nacimiento aumentó la tasa de exclusividad de la lactancia materna durante la estancia en el hospital del recién nacido.

Ahora bien, como os decía…. si las condiciones higiénicas lo permiten, perfecto. Pero si el bebé nace muy sucio, con restos de sangre, heces o con heridas en la cabeza de las analíticas que se le realizan cuando está coronando en el parto, yo prefiero darle un baño. Tampoco “hay que emplearse muy a fondo” y retirar completamente toda la vérnix, pero un baño con un jabón apropiado para bebés es aconsejable en estos casos.

Transcurridas 24 horas de vida yo aconsejo iniciar una rutina diaria de baño.

¡ Qué un día por la circunstancia que sea, no se baña, pues no pasa nada !

La piel del bebé es más fina que la de los adultos, lo cual implica que sea más delicada y vulnerable, por lo tanto, escoge productos suaves, no perfumados, preferiblemente libres de sustancias químicas que son agresivas con la piel, conservantes… y con pH neutro. Utiliza tu mano o una manopla suave, sin restregar con fuerza la piel del bebé, para no reducir sus defensas.

Presta atención especial a la zona del pañal, el cuello y la zona de la piel con pliegues (axilas, ingles…) que son los más propenson a ensuciarse.

¡ Me encanta coger a un bebé y que huela a limpio !

Si vas a bañar por primera vez a tu bebé, debes tener en cuenta lo siguiente.

La habitación donde bañemos al bebé debe estar a una temperatura calentita ya que así
evitaremos que el bebé se quede frío.

La duración del baño es relativamente corta, sobre todo en los primeros días. Aproximadamente
en 1 minuto el baño habrá acabado.

Probablemente este tiempo aumentara a medida que el bebé sume días, tolere mejor el baño y mejore también vuestra técnica.
Nos aseguraremos de tener todo controlado y a mano antes de comenzar el baño:

-Temperatura del baño correcta (entre 34º-37º)

-Toalla para secarlo extendida

-Ropa limpia, pañal y gasa humedecida en desinfectante para curar –si lo precisa- la zona umbilical, etc.

-Utilizaremos jabón neutro para bebes y una esponja natural o nuestra mano para enjabonarlo.

 

Técnica del baño

Primero desvestimos al bebé y lo sumergimos en el agua apoyando su cabeza en el hueco de nuestro brazo y sujetando firmemente al mismo tiempo la parte exterior de su hombro y axila con nuestra mano.

El otro brazo lo colocamos por debajo de sus nalgas y le agarramos por un muslo para introducirlo en el agua. Éste segundo brazo, una vez apoyemos el culete del bebé en la bañera, será el que soltemos para tomar la esponja para enjabonar y aclarar al bebé.

Te recomiendo comenzar primero lavar con delicadeza la cabeza del bebé colocándole casi en posición horizontal, apoyando su cuello y parte de la cabeza en el hueco de nuestro brazo, para que el jabón y el agua caigan hacia atrás.

Posteriormente le lavaremos el resto del cuerpo, con un cuidado especial en todos los pliegues (axilas, ingles, corvas, hueco entre los glúteos, genitales, etc.).

Con respecto al cordón umbilical no os preocupéis, se puede mojar sin problemas. Hay quien recomienda un baño de arrastre hasta que se cae dicho cordón, pero insisto: porque se moje un poco no pasa nada.

A continuación damos la vuelta al bebé, cogiéndole por la parte exterior de su otro hombro y pasando nuestro brazo por delante de su pecho para lavarle la
espalda.

Para terminar, sacamos al bebé de la bañera, lo colocamos sobre su cambiador y lo envolvemos en una toalla.

Secamos todo su cuerpo, con especial hincapié en los pliegues de su piel.

Una vez completamente seco, curamos su ombligo si es preciso, ponemos el pañal y lo vestimos con ligereza.

No es necesario limpiar la totalidad de la cera interna de los oídos, solamente con limpiar la cera externa con el pico de una toalla, sería suficiente.

 

Más información sobre cuidados del bebé y mucho más…… lo podréis encontrar en el libroMi recién nacido “La guía definitiva y más completa de ayuda a padres ante el nacimiento del bebé”.
Una guía esencial con consejos prácticos, imparciales, libres de influencias y respetuosos con cualquier creencia, tendencia o pensamiento sobre el cuidado y manejo del bebé que te ayudarán a resolver la mayoría de tus dudas.
A la venta también en AMAZON
Pedro Camacho, divulgador sanitario, (entre otros médios éstarevista de salud Integra Salud Talavera, el periódico La Voz del Tajo y web sanitarias como InfoColic entre otras), es fundador y creador de contenidos de www.mireciennacido.com, y www.colicolactantetalavera.es .
Pedro es el profesional mejor valorado por sus pacientes en relación a problemas de salud del bebé como el cólico del lactante y recibe pacientes de todos los lugares de España en su consulta de Talavera de la Reina(Toledo) www.colicolactantetalavera.es  y a través de sus consultas onlinecreadas especialmente para la ayuda y resolución de problemas de la mamá  y el bebé en los primeros días y meses de vida.

segunda edicion del libro mi recién nacido

CANAL YOUTUBE    Suscribete        Ayúdanos a crecer ¡¡¡¡¡

Síguenos en RRSS:

Web de información sanitaria exclusiva del recién nacido.

¡Recibe nuestras novedades!

Suscríbete a nuestro boletín de noticias y entérate de próximos eventos, promociones y muchas más cosas.
Nombre
Apellido
Dirección email